sábado, junio 19, 2021
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Una noche negra vivieron dos taxistas en Barrancabermeja

La dramática historia que el taxista Luis Pinto entregó ayer a Vanguardia Liberal sobre una camilla del Hospital Regional del Magdalena Medio le había ocurrido 10 horas atrás, sin embargo, recordarla le ponía los pelos de punta.

La génesis de su relato lo sitúa en la carrera 19, en el barrio Torcoroma. Fue allí donde tres mujeres jóvenes que advertían que acababan de salir de un centro asistencial, le pidieron un servicio al corregimiento San Miguel del Tigre, en Yondó.

Eran las 11:00 de la noche aproximadamente y Luis no dudó un momento en poner en marcha su KIA, de placas SQC-490, con rumbo al municipio antioqueño.

“El viaje transcurrió normal. Pasando el puente me pidieron que fuera con cuidado porque una de ellas iba con problemas en la vesícula.

Traté de bajar la velocidad en los puntos malos. Hasta ahí era una carrera como cualquier otra”, narró el conductor de transporte público, quien agregó que de un momento a otro la tranquilidad que parecía acompañar el viaje empezó a transformarse.

“Me pidieron que parara porque una de ellas iba a orinar. Ahí fue cuando dije: esto no está bien”, explicó Luis Pinto, quien sin embargo aún estaba por vivir lo peor de la noche.

Máscaras en la carretera

Las sospechas de Luis Pinto sobre las verdaderas intenciones de las mujeres que se subieron a su taxi en el barrio Torcoroma, de Barrancabermeja, se hicieron efectivas cuando aminoró la marcha.

En ese momento, como si estuviera inmerso en un guion de una película de terror, Luis detalló tres siluetas de payasos en medio de la oscuridad.

Cuando paré el carro para que una de ellas orinara, me salieron tres tipos con máscaras de payaso. Estaban armados y no tuve nada más que hacer, que bajarme del carro y entregar lo que me pidieron”, agregó la víctima de este hurto.

Lo que no sabía este profesional del volante, era que en el lugar a donde por engaño lo habían llevado, amarrado de pies y manos se encontraba otro compañero suyo.

“Cuando llegué al lugar tenían al colega amarrado. Me golpearon con la cacha de una pistola porque cuando nos echaron al monte yo quise salir corriendo.

Después se subieron al carro y se fueron. Quedamos en medio de la nada con el otro taxista”, dijo.

Ayer Luis Pinto se recuperaba de las heridas que le ocasionaron en la cabeza sus verdugos, a la vez que aguardaba por resultados sobre la captura de los responsables de estos hurtos.

Horas más tarde de entregar su relato, su vehículo apareció, al igual que el de su colega, quien había sido requerido en inmediaciones de La Campana, de una manera bastante similar a la que relató Luis Pinto.

Qué dice el gremio

Según líderes de los taxistas, “es lamentable que no haya solución al problema que vivimos en materia de seguridad.

Tenemos un año y el botón de pánico en nuestros vehículos no están funcionando. Por su lado, de la Alcaldía tampoco recibimos ningún apoyo.

Los vehículos que hurtaron son de radiotaxi, empresa legalmente constituidas, pero no recibimos protección”, señaló Rodrigo Nieto, líder del gremio de taxistas.

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